URBANA

LUGAR:  CENTRO CULTURAL METROPOLITANO. PATIO NORTE Y SALA I
EVENTO:  Escultura: URBANA
DÍA: Hasta el 28 de septiembre
HORARIO: 09h00 a 16h30
COSTO:   Entrada libre

De Vicky Camacho y Marcia Vásconez R.

URBANA  de las escultoras Vicky Camacho y Marcia Vásconez Roldán,  es la muestra que presenta  el Centro Cultural Metropolitano en el Patio Norte y la Sala I.  Exposición que habla del entorno, de aquello que por cotidiano muchas veces se invisibiliza. Abierta al público hasta el 28 de septiembre.
 
 

Durante el recorrido por la muestra, usted podrá encontrarse con escenas de la procesión del Viernes Santo, de niños jugando con la bicicleta o saliendo después de la escuela.  También se acercará  a personajes habituales  que transitan la ciudad como: desempleados, vendedores ambulante o simplemente caminantes.  Con esta muestra las escultoras quieren rendir homenaje a esas personas  que son imprescindibles y parte de la ciudad.  Según las artistas  en las esculturas se buscó captar escenas  y personajes reales,  con identidad.
URBANA,   es una exposición para  grandes y para chicos, no se la puede perder,  abierta de martes a domingo de 9h00 a 16h30.  Entrada libre.

 

 

Introducción a la exposición URBANA por Gonzalo Ortiz Crespo

Centro Cultural Metropolitano. 21 de agosto de 2008

William Faulkner en Las palmeras salvajes hizo decir a uno de sus personajes: "Si tuviera que elegir entre el dolor y la nada, elegiría el dolor". Quizá la sensación de no saberse amado, de no tener nada, de vivir en un vacío emocional, intelectual y sensorial es mucho peor que el dolor que, de alguna forma, nos dice que estamos vivos.

Pocas veces nos paramos a pensar que la vida es un intercambio que se produce a muchísimos niveles, no sólo en lo económico o a través de los procesos de comunicación, sino también mediante los estímulos, los signos de reconocimiento positivos o negativos que recibimos de los demás, sea en forma de caricias, miradas, gestos, broncas, gritos o silencios.
 
 
Todos moldean nuestro paisaje interior y nuestra manera de entendernos, de construir una imagen del mundo y de dar un sentido a la vida.

Yo creo que es allí donde el arte entra a jugar un papel, pues nos permite construir una imagen del mundo con unos referentes estéticos, con unas sensibilidades especiales, con unas dimensiones distintas.

Las dos artistas que esta noche nos presentan sus esculturas en esta hermosa muestra organizada por el Centro Cultural Metropolitano, son parte de nuestra imagen del mundo, porque al estar algunas de sus esculturas en áreas públicas, las reconocemos ya como hitos de la ciudad, como referentes urbanos, como parte del paisaje que los habitantes de Quito conocemos y en las que nos re-conocemos. Sus esculturas públicas también están presentes en otras ciudades del Ecuador.
 
 
No solo de pan vive el hombre, decía Jesucristo. Y es obvio. Tampoco solo de  aire o de agua. Para sobrevivir, para crecer, necesitamos el afecto, la ternura, la caricia, la mirada, la palabra, el gesto, el contacto del otro. Somos seres sociales por naturaleza. Ya desde la fragilidad de nuestras primeras horas, cuando somos guagüitos, nos manifestamos como la especie que mayor necesidad tiene de que alguien le ampare y le dé afecto. Incluso hay quien sostiene que existe una necesidad innata de ese amor. Hoy, las evidencias científicas aportadas en el siglo XX y en este inicio del siglo XXI por los esudiosos nos muestran que no sólo necesitamos la caricia del otro, sino que sin ellas nos sentimos mal hasta el punto de poder enfermar e incluso morir.
Por eso, y creo que ya lo he dicho antes, entiendo que una de las funciones del arte es sanar. Los psiquiatras dicen que en las clínicas, cuando los pacientes escuchan a Mozart mejora su depresión. Y ¿no nos sentimos mejor cuando miramos El Florón en la 10 de agosto y Rumipamba, esas niñas jugando en la complicidad del secreto, o las Bañistas de Cumbayá, abandonadas al placer del agua? o esos ciclistas bajando en loca carrera por la Mariana de Jesús sin darse cuenta que ya llegan al monumento a Martí y puede ser que se saquen la perimbucha, o los equilibristas de la fuente a la entrada de los túneles en Miraflores que casito se caen al agua?


Hoy, aquí, Marcia y Vicky nos dan otras curitas para el alma, otros esparadrapos para el corazón: para sanar nuestras heridas, para alegrarnos la vida, esta vida que está entrando en una zona peligrosa de despersonalización. Nos dan motivos para fijarnos en la gente, como ellas se fijan. De encontrar lo glorioso de una niña que vende flores o de los jubilados de la Plaza Grande, o de estas chocheras, que regresan con las canastas vacías, contentas porque vendieron sus chochos? ¿o será, señora,  que se están yendo recién a recogerlos en la Quebrada de los Chochos, entre La Villa Flora y La Magdalena?

 
 



Vicky y Marcia nos cantan en dueto la belleza de la vida y la belleza de lo humano, y también de lo urbano.  Mariano Arana, ex Intendente o sea ex Alcalde de Montevideo, luego ministro y hoy senador, escribió un libro con un título que quisiera robarle para hoy: "Nada de lo urbano me es ajeno". Igual para Vicky y Marcia: nada de lo urbano les es ajeno, porque nada de lo humano les es ajeno.
Regreso a Exposiciones 2008
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