Exposición Miguel Varea


 

Al modo del más ke nunka

Miguel Varea es un pintor sobresaliente, nacido en Quito en 1948. Con estudios en el Colegio San Gabriel, Facultad de Jurisprudencia y Escuela de Artes de la Universidad Central que no culminó. Se dedicó a viajar por el sur del continente. Cuando regresa a Ecuador retoma el arte al descubrir que era posible recrear con acuarelas la fiesta brava que le apasionaba.

Ha realizado grabados, óleos y plumillas. Siente predilección por el dibujo. El artista difundió sus conocimientos en el Taller para la Práktica Artístika que montó República del Salvador en la década de los noventas.

Desde el dibujo hasta el abstracto, la figura de su obra se empezó a borrar, siendo reemplazada con lo que él llama rayadismo fraktal. Es decir las líneas que van horizontales y verticales y que, cruzadas entre sí, fragmentan y a la vez componen una realidad. Por ejemplo las letras grandes de molde se perdieron, los retratos que se hacía, con gafas y manos en el bolsillo, se fueron difuminando en líneas con una distancia milimétrica entre sí; la forma se quedó en una de las páginas de sus tantos cuadernos; los personajes se volvieron sombras; el gris entró en el espacio, pero también el esfero azul.

Varea explica que "buscando descifrarme a mí mismo se me fue perdiendo la forma del mundo". Se encuentra en el abstracto (un abstracto racional, según explica) mediante el dibujo y la plumilla. Poco a poco desaparece la figura y quedan líneas.

Entonces, la línea y el espacio, se volvieron una obsesión más: el claroscuro, la luminosidad, la energía. “En busca de ese claroscuro, borro la figura y me concentro en la oscuridad”.

El artista ha trabajado en grabado y en dibujo. Hubo un tiempo (1985) en el que decía que se expresaba mejor en blanco y negro y que no le interesaba el color. El color siempre estuvo. Pero nunca abusó de él. Las puertas, paredes y ventanas de sus casas y talleres se volvieron los únicos espacios en los que entraba el Varea colorista. Le gusta del dibujo la inmediatez y del grabado la paciencia. Cuando dibuja hace muchos cuadros a la vez. Cuando hace grabado, no le queda sino concentrarse en la técnica y pasarse horas enteras en su taller, hasta llegar a un resultado final.

Varea tiene todavía algo de hippie, algo de bohemio, una ironía especial y un humor -a veces negro- que se plasma en los títulos de sus cuadros. Hoy, en las telas de Varea vuelve a aparecer la figura, sus fantasmas, sus personajes. Emergen desde estos cuadernos que componen su Estètika del disimulo 40 años después en un escenario laberíntico y más colorido, de telas inmensas y tubos de óleo. 

La muestra permanecerá abierta hasta el 12 de julio, los visitantes podrán recorrerla de martes a sábado, de 09h00 a 17h30, y los domingos, de 10h00 a 16h30. Entrada libre.

Fecha inauguración: Jueves, 28 de mayo

Lugar: Sala I, Centro Cultural Metropolitano (García Moreno y Espejo, esquina)
Hora: 19h00
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